Reseña: Filosofía de la Historia: Una introducción Iconoclasta - MilMesetas

Lo que a nosotros se presenta como una cadena de acontecimientos, el angél de la Historia lo ve como una catástrofe que acumula sin cesar ruinas sobre ruinas, arrojándolas a sus pies. Bien quisiera él detenerse, despertar a los muertos y recomponer los fragmentos. Walter Benjamin (1940

¿Es posible comprender nuestro presente sin atender al trasfondo histórico de nuestra realidad? La historia es como aquella voz que susurra suavemente a nuestros oídos alentándonos a voltear a realidades pasadas, que no configuran solamente un pasado muerto, sino una diversidad de veredas de posibilidades. El pasado, más que enraizado se encuentra extendido rizomáticamente en nuestra realidad histórica. Somos seres temporales, por ende somos seres históricos afirmaba Heidegger en 1927 en su célebre libro Ser y Tiempo. En este sentido, la pregunta por la historia es un cuestionamiento que nos interpela a nosotros mismos y que nos hace ahondar en el sentido de nuestro propio ser. Quizá de ahí provenga el gran interés y preocupación de los filósofos por la historia. ¿Cómo interpretar este devenir en el que nos vamos esfumando y dejando al mismo tiempo un rastro de nuestra existencia?

Fuente: https://mitologia.guru/dioses-mitologicos/cronos/

Filosofía de la Historia: Una introducción iconoclasta es un libro de reciente publicación que nos permite ahondar en este tipo de reflexiones. Podríamos comenzar por entender el significado de la palabra “Iconoclasta” pues considero que a partir de su significado se puede entrever el objetivo principal del libro. 

La palabra “Iconoclasta”, hunde sus raíces etimológicas en el término del griego antiguo  “eikonoklastes” que proviene a su vez de las raíces “eikón” que significa “imagen” y “klan” que significa a su vez: “romper”. El elemento klastos presente también en este concepto significa “roto en pedazos”. ¿No podríamos entender la tarea crítica de la filosofía  y en este contexto de la filosofía de la Historia como un trabajo de reconstrucción de las rupturas de nuestro pasado, y al mismo tiempo, de deconstrucción de las interpretaciones, imágenes e ídolos que a lo largo del tiempo ha creado la historia?

A lo largo de las múltiples críticas e interpretaciones que han realizado diversos filósofos en torno al concepto de historia, tales como Nietzsche, Foucault o Benjamín nos queda claro que la historia no es una unidad inalterable, sino que es un arduo trabajo de reconstrucción de los hechos y devenires pasados que a su vez convergen con el devenir presente, ambas como fuerzas complementarias en constante evolución. Aquella vieja idea de la “Historia monumental” ha quedado atrás y quizá deberíamos comprender la Historia como fragmentos de vidrio roto del espejo de nuestra propia realidad. Debemos asomarnos detrás del espejo, pero también a través de las grietas y los espacios vacíos. 

Walter Benjamín.
Fuente: https://conversacionsobrehistoria.info/2018/09/23/walter-benjamin-sobre-el-concepto-de-historia-1940/

Esta idea nos permite pensar la Historia con otra imagen que me permito tomar prestada de la estética japonesa: el concepto de “wabi sabi”. La tarea histórica se parece más a un gran espejo roto, o a un gran muro de múltiples cuarteaduras, grietas y resquicios que a un lienzo claro y fijo que habrá que transcribir.

La tarea histórica consistiría en el trabajo de resanar o unir a través de la interpretación, la investigación y el arte de las perspectivas cada uno de esos pedazos o grietas. La importancia de la visión filosófica en la historia se da en el hecho de que la filosofía estará siempre ahí para mostrar que detrás de cada grieta hay un resquicio más, una grieta más pequeña en la que se habrá que internar. La filosofía nos provee del martillo, pero también nos ayuda a interpretar y reconstruir los pedazos del pasado y el transcurrir del tiempo. 

Por eso considero sumamente interesante este libro pues nos permite pensar, como su propio nombre lo indica: una introducción Iconoclasta de la filosofía de la Historia, lo que es lo mismo que una introducción a las rupturas canónicas de la historia. A través de once interesantes capítulos los autores nos conducen por el pensamiento de diversos autores que han ofrecido reflexiones críticas en torno a la noción de historia.

En la mayoría de los textos que componen el libro nos podremos encontrar preguntas comunes entre los autores: ¿por qué y para qué pensar la historia? ¿Hay alguna finalidad al conocer y escribir la historia? ¿Cómo se hace y para qué la historia? Evidentemente las respuestas no son las mismas. Pero más que respuestas podremos encontrar propuestas e interpretaciones desde distintas perspectivas. La diferencia es radical en algunos textos, en otros se complementan, he ahí la riqueza del libro.

La introducción a cargo de Ricardo Bernal resulta un texto bastante amplio y completo de lo que entendemos por filosofía de la historia. Prett Rentería nos ofrece una aproximación a la filoso´fia de la historia en Immanuel Kant, Andrés Inurreta junto con Rogelio Laguna exploran algunas ideas de Marx frente al Romanticismo, Azucena Palavicina, por su parte, nos presenta en su texto algunas reflexiones de Kierkegaard en torno a la Historia, Carlos Román nos habla de la idea de lo histórico en el filósofo alemán Wilhelm Dilthey. Así mismo, Mario Sandoval recupera al Nietzsche de la II intempestiva para hablarnos de la Historia como padecer y acaecimiento en el pensamiento nietzscheano, Darío Camacho junto con Rogelio Laguna, ofrecen una lectura un tanto novedosa de la filosofa española María Zambrano para hablarnos del devenir de la ausencia de Dios a la nada en el devenir de la Historia y la modernidad, Mario Escalante nos presenta una interesante reflexión en torno al fundamento ontológico de la Historicidad en el ser humano en el pensamiento de Eduardo Nicol. Diego Morollón, por su parte, nos habla de Enrique Dussel y el sentido de la Historia en América Latina.

Encontramos otras propuestas bastante interesantes desde ontologías nuevas y diferentes como las que explora Alberto Villalobos en su texto sobre de Bruno Latour  -fallecido recientemente -, y que intentan ampliar el conocimiento más allá de nuestros paradigmas clásicos de conocimiento. Encontramos propuestas conciliadoras con la sensibilidad y la ética como las de Tanabe y la Escuela de Kioto en el texto escrito por Alejandro Massa y finalmente, el libro cierra con el capitulo de Omar Arriaga, el cual nos enfrenta al pensamiento de Francis Fukuyama y su determinante cuestionamiento en torno al fin de la historia.

Finalmente, me gustaría dejar para todos mis queridos lectores el link de descarga de este libro en el que encontrarán, sin duda, un amplio abanico de posibilidades para pensar el devenir de nuestra existencia, la tarea de la historia y el tiempo latente de nuestro presente que en su transcurrir nos seguirá mostrando grietas y resquicios por los que transcurrir. 

Referencias: Rogelio Laguna (coord.), Filosofía de la Historia: una introducción Iconoclasta, ed., Asociación Interdisciplinaria para el Estudio de la Historia de México, A.C. México, 2022.

Link de descarga: https://aiehmex.org/publicaciones.html