Padre rico, padre pobre de Robert Kiyosaki se ha convertido en uno de los libros más influyentes sobre educación financiera a nivel mundial. Su tesis central es clara: la diferencia entre la pobreza y la riqueza no radica únicamente en el ingreso, sino en la mentalidad con la que se administra el dinero. Sin embargo, esta afirmación, tan atractiva como polémica, merece ser revisada desde un contexto social más amplio, especialmente en realidades marcadas por la desigualdad.