- Valle Lira, María del Carmen, coord. Bioética, entre la no dualidad y la complejidad: temas selectos. Ciudad de México: Universidad Nacional Autónoma de México, Coordinación de Humanidades, Programa Universitario de Bioética, 2026. 250 págs. ISBN 978-607-642-646-3.
Si bien los estudios bioéticos han estado presentes durante nuestra historia como humanidad, la disciplina surge formalmente hasta finales del siglo pasado, vinculando a la ética con la biología. Sin embargo, su carácter novedoso atrajo a más áreas y disciplinas, motivo por el cual se están desarrollando textos que profundizan en la relación de la bioética con la medicina o la historia, por poner unos ejemplos. Su interdisciplinariedad es lo que hace tan rica a esta área. El libro Bioética, entre la no dualidad y la complejidad: temas selectos está escrito en un contexto donde se está explorando los alcances y límites de la Bioética, así como la manera en que se adentra en otras áreas. Las disciplinas con las que se vinculan los escritos de este libro son la filosofía budista, estética y la pedagogía; además de ello, también plantea reflexiones sobre la bioética con relación a la diversidad cultural y a la medicina.
El primer capítulo, Bioética del cuidado desde la no dualidad y la complejidad: la consideración ética de todas las formas de vida, de María del Carmen Valle Lira, desmonta las dualidades occidentales (sujeto/objeto, mente/cuerpo) cruzando la filosofía budista con las ciencias de la complejidad. Al bajar al ser humano del pedestal antropocéntrico, visibiliza la vulnerabilidad compartida y propone una ética y estética del cuidado basada en la interdependencia (pratītyasamutpāda), la receptividad sensible y la compasión activa hacia todas las formas de vida y su entorno.
En el segundo capítulo,Cuerpos y subjetividades en la perspectiva de una bioética o ética de los cuerpos. Puntos para entrar en conversación. Puntos para entrar en conversación, Ana María Martínez de la Escalera deconstruye el binarismo mente/cuerpo desde el pensamiento crítico y feminista, señalando que la corporalidad no es una sustancia fija ni pasiva, sino una construcción biocultural e histórica sujeta a controles biopolíticos y patriarcales. Frente al despojo capitalista, reivindica la noción de cuerpos juntos o cuerpas —encarnada en redes de acompañamiento del aborto, madres buscadoras y asambleas indígenas— como un acontecimiento colectivo donde el cuerpo toma la palabra y deviene agente de resistencia.
El tercer capítulo, Una pedagogía crítica para la bioética: reflexiones sobre la no dualidad y la complejidad desde la obra de Paulo Freire, de Aída Atenea Bullen Aguiar, articula la pedagogía de Paulo Freire, la no dualidad budista y la complejidad ecológica para afrontar la crisis socioambiental contemporánea, entendida como producto de modelos extractivistas y jerárquicos. La autora plantea superar la alienación asumiendo la transitoriedad y la ausencia de un «yo» sustancial: la identidad se constituye en el «no-yo» y en el «inter-ser» con el mundo. Así, la bioética se redefine como una pedagogía del amor y la praxis colectiva comprometida con cuidar la trama de la vida planetaria.
En el cuarto capítulo, Bioética e interculturalidad: un diálogo en proceso, Rogelio Alonso Laguna García cuestiona la supuesta neutralidad y universalidad de la bioética occidental frente a contextos pluriculturales. Sosteniendo que la diversidad humana es un hecho antropológico estructurante y no una anomalía, propone un modelo intercultural simétrico y dialógico. Al revisar nociones como la autonomía individual y rescatar saberes históricamente marginados —como la partería tradicional o el uso comunitario del fuego—, demuestra que los acuerdos morales son construcciones situadas y que los pueblos originarios albergan soluciones legítimas para los dilemas actuales.
Por último, en el quinto capítulo, Previvors en México: una propuesta bioética integral desde el pensamiento complejo, Wendy B. Pérez Báez y Ricardo Noguera Solano abordan la encrucijada de las personas previvors (portadoras de variantes genéticas de riesgo oncológico sin cáncer activo). Refutan el determinismo genético que equipara mutación con enfermedad fatal y explican el cáncer como un sistema complejo donde interactúan factores biológicos, psicológicos y ambientales. Al denunciar la mercantilización del miedo y la sobremedicalización de cuerpos sanos tratados como pre-enfermos, proponen una bioética narrativa y feminista que privilegia la autonomía relacional, el autocuidado y la prudencia (phrónesis) ante la incertidumbre.

Bioética, entre la no dualidad y la complejidad. Temas selectos, coordinado por María del Carmen Valle Lira y editado por el Programa Universitario de Bioética de la UNAM (2026), se erige como una intervención teórica y política de primer orden frente al canon bioético hegemónico. El punto de partida de la obra apunta a desmantelar el paradigma moderno-colonial, personalista y liberal que ha circunscrito históricamente la deliberación moral a dilemas clínicos de orden hospitalario, sustentados en binarismos rígidos (sujeto/objeto, mente/cuerpo, humano/naturaleza) y en un principialismo abstracto y descontextualizado. En su lugar, el volumen articula una convergencia transdisciplinaria que cruza las ciencias de la complejidad con filosofías orientales no duales, pedagogías de la liberación, epistemologías decoloniales y feminismos críticos.
El libro destaca por un tránsito intencional que va de la abstracción deductiva a la investigación situada y fenomenológica. Lejos de adoptar la pretensión de neutralidad valorativa propia del positivismo biomédico, las y los autores recurren a marcos hermenéuticos, deliberativos y deconstructivos. Sobresale la legitimación epistémica de la primera persona y del testimonio empírico: desde la investigación encarnada de Wendy B. Pérez Báez como científica, hasta la recuperación de la práctica docente en derecho por parte de Rogelio Laguna García, pasando por la reconstrucción de prácticas de resistencia comunitaria en el trabajo de Ana María Martínez de la Escalera. La metodología no fragmenta la realidad en variables aisladas; asume los postulados de los sistemas complejos (Rolando García, Edgar Morin) para entender que las propiedades de la vida y del padecimiento son emergentes, relacionales e irreductibles al análisis meramente analítico-mecanicista.
El itinerario argumentativo de los tres primeros capítulos desmantela los dualismos occidentales a partir de una fundamentación ontológica y pedagógica. Valle cuestiona el antropocentrismo y el sesgo androcéntrico tradicional recurriendo a la originación dependiente (pratītyasamutpāda) y la compasión activa (karuna), extendiendo el compromiso moral hacia toda forma viviente y material. Esta desarticulación ontológica la profundiza Martínez de la Escalera al emplear la crítica nietzscheana y la performatividad para demostrar que el cuerpo no es un artefacto pasivo, sino un agente biocultural e histórico que, articulado en colectividades disidentes (cuerpos juntos), resiste los dispositivos de control patriarcal y biopolítico. En sintonía, Bullen cruza la pedagogía de Freire con el budismo para evidenciar que la crisis socioambiental proviene de la introyección de modelos opresores y mecanicistas, planteando que la salida radica en asumir la transitoriedad y la interdependencia (inter-ser) mediante una praxis liberadora. Por su parte, los dos capítulos finales aterrizan la crítica en las esferas jurídica, comunitaria y tecnocientífica. Laguna despoja al principialismo biomédico de su supuesta validez universal, probando que preceptos como la autonomía individual pierden sentido en contextos no occidentales y demostrando —mediante casos como la partería tradicional y el manejo indígena del fuego— que la marginación de saberes ancestrales obedece al extractivismo y a la injusticia epistémica institucional. Finalmente, Pérez Báez y Noguera Solano confrontan el determinismo genético en las personas previvors, denunciando cómo la «cancerofobia» y la mercantilización de datos generan un padecimiento crónico que sobremedicaliza cuerpos sanos sin reducir la mortalidad. Frente a esto, fundamentan la necesidad de abordar el cáncer como un sistema complejo, proponiendo una bioética narrativa y feminista guiada por la prudencia (phrónesis) y la soberanía sobre los propios cuerpos ante la incertidumbre.
Para concluir, la compilación de estos escritos en un solo libro es una manera de presentar a los lectores los temas con los cuales se vincula la Bioética sin necesidad de dar saltos apresurados. Aunque no son todas las disciplinas con las que se asocia esta disciplina, si es una ventana para darle una idea a los lectores de qué implican dichos estudios interdisciplinarios. Este libro también retoma varias cuestiones filosóficas, desde filosofías orientales hasta aspectos culturales y científicos, cuestiones que son fundamento y guía para los escritos.