RESEÑA: NUESTRA LUCHA LIBRE  - MilMesetas

Serie documental creada por David Ferreira (2018)

La serie documental “Nuestra lucha libre” del año 2018 se dedicó a explorar la vida de la gente que se dedica a la lucha libre. El documental nos aproxima a la vida de diferentes personas que forman parte de la lucha por parte de empresas reconocidas como el CMLL (Consejo Mundial de Lucha Libre) o bien, del circuito independiente, así como todas las áreas involucradas en esta tradición, pues, a lo largo de sus escasos cinco capítulos la serie nos brinda un bagaje importante que nos adentra a la historia de la lucha libre en México y todo lo que ella conlleva: luchadores, luchadoras, máscaras, arenas, el entrenamiento y más. 

Dentro del gran esfuerzo que hizo la serie por adentrarnos en la vida de las personas que se dedican a la lucha libre encontramos no solo luchadores, sino también mascareros, aficionados y fotógrafos. El director nos enseña las dimensiones de muchos otros trabajos que giran en torno a este deporte ¿quién hace las máscaras, licras y botas? ¿quién entrena a los luchadores para realizar las acrobacias? ¿cómo es el entrenamiento? O bien, ¿Qué fotos han de tomarse durante la función de lucha libre? Las luchas de apuestas, los bandos y más. Todo esto se responde a lo largo de sus capítulos. 

Se nos explica una de las grandes enemistades de los encordados, es decir, la diferencia entre los rudos y los técnicos, la gran división de la lucha libre. El rudo como este personaje que a falta de técnica debe recurrir a trampas y engaños para arrebatar la victoria. Hace enojar al público por la injusticia que ejerce. Da temor o desagrado, es el corrupto, el malo, aquel que busca ganar por los medios que sean. En cambio, el técnico representa el bien, pues arriba del ring usa toda su técnica para sobresalir y usa el juego limpio y justo para llevarse la victoria. Como vemos, ambos bandos representan la pelea entre el bien y el mal sobre el ring. La miniserie nos muestra en sus capítulos a diversos luchadores pertenecientes a estos bandos. 

Ahora bien, el director no se limita a esto, pues nos cuenta cómo es el proceso para ser un luchador al ser un “deporte de espectáculo” ya que se nos expone cómo los luchadores son atletas de alto rendimiento que han de entrenar entre dos y cuatro años y que, además, pasan por un adiestramiento de lucha olímpica, tumbling y más. Ellos entrenan para obtener la licencia del luchador profesional con tal de perseguir el sueño que va más allá de ser solamente uno más, pues buscan, algún día, consolidarse como estrellas dentro del pancracio mexicano. Pero si algo nos deja claro el documental es lo siguiente: el luchador bajo la máscara es un ciudadano más. El luchador también es humano, se enoja, se lastima, come como nosotros y, cosa interesante, trabaja. El luchador en muchos casos posee un trabajo que va más allá de la lucha libre para poder subsistir, pues muchos de ellos en su día a día se desempeñan como choferes, doctores, dentistas, psicólogos. Entre los encordados la figura del luchador se erige como un héroe mítico con poderes, sin embargo, todos ellos se encuentran entre nosotros como una persona más que vive y siente como todos. 

¿Qué hay de las cuestiones de género? Hay luchadoras y luchadores exóticos. La lucha libre tiene de todo, y, por si fuera poco, la serie nos presenta casos de luchadoras mexicanas desde la época del Perro Aguayo como Irma González y más actuales como Sanely la “dama del guante negro”, Dalys “la caribeña” y Estrellita. La lucha libre femenil es actualmente una parte fundamental del pancracio mexicano y cuyo esfuerzo se reconoce en este recurso audiovisual, ya que este deporte permite a todo aquel que tenga habilidad aspirar un lugar en el ring, así como es el caso de los luchadores exóticos, quienes representan personajes, generalmente asociados a la comunidad LGBT, llenos de glamour, vestimentas fuera de lo común y más. 

Cuando se nos habla de lucha libre generalmente se nos ocurre pensar solo en los luchadores, los agentes del show sobre el ring, sin embargo, el gran esfuerzo de la serie ahonda en algo no menos importante, a saber: todo lo que rodea a la lucha libre. En el ambiente luchístico existen más cosas que solamente los luchadores, para empezar, el referee. La persona encargada de vigilar el resultado de la lucha, aquel que observa que se cumpla el reglamento correctamente y cuenta hasta tres, avisa al público el rendimiento del luchador o bien, termina el combate. Reiteramos, en los capítulos de la miniserie se nos presenta todo lo que tenga que ver con este bello deporte, pues nos adentra también en los coleccionistas y aficionados de la lucha libre quienes se encargan de preservar, posters, fotos, mercancía, juguetes, máscaras, etc. Entre aficionados también encontramos el apoyo de las porras, así sean rudas o técnicas quienes gritan en el calor de la función a los luchadores en la arena.  Si con el referee, aficionados y porras tenemos bastante por hablar, a ellos se le suman los mascareros como aquellos artesanos del pancracio quienes realizan los equipos profesionales de los luchadores para que luzcan espectaculares arriba del ring. Por último, observaremos también el trabajo de los fotógrafos que han decidido retratar las luchas, llaves y vuelos de los luchadores, bandas de rock inspiradas en las luchas, entre muchas cosas más. 

Dentro del recurso audiovisual encontraremos figuras reconocidas de la lucha libre mexicana como el comisionado de lucha el fantasma, leyendas como el negro Casas, la heredera de Mano negra, Sanely; el Demasiado, Último guerrero, Atlantis, luchadores extranjeros como Okumura, entrenadores como Tony Salazar, referees como el “Hijo del tirantes”, entre otros. Es una serie imperdible para conocer la tradición de la lucha libre para quienes la conocen como para los que no. En ella se representa de una manera más humana la vida de los agentes del ring y hace que uno se vea reflejado a través de este deporte.

La lucha libre forma parte de la cultura y tiene un espíritu particular que está arraigado al pueblo de México. Llaves, máscaras, vuelos, y más cosas son mostradas en la serie documental y que logra retratar de manera satisfactoria, pues en ella se logra abarcar de manera importante lo que nuestra tradición de lucha libre conlleva. Si bien no todos somos luchadores profesionales, la serie deja en claro que, sí somos, como afirmamos coloquialmente, luchadores por la vida.